“Te ganó una mujer” digámoslo con orgullo.

Charles Fourier decía a principios del siglo XIX que la extensión de los privilegios de las mujeres es la causa fundamental de todo progreso social. Dos siglos después, la inequidad de género, sigue siendo una problemática mundial.

La brecha salarial de género se refiere a la diferencia entre la remuneración que recibe una mujer con respecto a la de un hombre que ocupa una plaza al mismo nivel. Es decir, a pesar de que las mujeres tengan el mismo nivel educativo, las mismas –o mejores– habilidades que sus colegas y mayor experiencia laboral, en promedio tienen una menor remuneración salarial que los hombres por el simple hecho de ser mujeres.

A principios de año, Islandia se convirtió en el primer país a nivel mundial en promulgar una ley para la igualdad salarial de género tanto en el ámbito público como en el privado. Resulta difícil imaginar la existencia de una iniciativa de esta naturaleza si pensamos que hombres y mujeres no tienen porqué recibir salarios distintos. Retomando el caso de Islandia, a partir del 1ro de enero del año en curso, todas las empresas y dependencias de gobierno, con más de 25 empleados, tendrán que someterse a una auditoría que avale la igualdad salarial dentro de su organización. En caso de dar un veredicto positivo, las instituciones o empresas recibirán un certificado público, el cual tendrán que renovar cada tres años. De modo contrario, si presentan alguna inconsistencia salarial – hacia los hombres o hacia las mujeres – tendrán que subsanarlo de manera inmediata.

El país nórdico busca acabar con la brecha salarial cercana al 5.7% que aún existe. Todo este proceso, estiman que podría culminar para el año 2021. Las auditorias darán inicio con las grandes corporaciones, las cuales tendrán hasta finales de este año para acabar con las diferencias salariales. Las pequeñas y medianas empresas, tendrán hasta el 2021. El costo de la auditoría nacional será de grandes proporciones, no obstante se espera que los beneficios sociales y económicos a largo plazo sean por mucho mayores.

Es importante resaltar, que estas acciones van acompañadas de una realidad y una cultura nacional que permite, por así decirlo, tener un campo fértil para llevar a cabo estas políticas públicas. A continuación haré un ejercicio comparativo entre lo que vive Islandia y la situación mexicana.

Esta pequeña isla nórdica, tiene aproximadamente 330 mil habitantes, prácticamente el mismo número de residentes que la ciudad de Cuernavaca. Su Producto Interno Bruto per cápita es más de 2.5 veces el nuestro; $45,000 dólares al año por persona. Cerca del 98% de la población usa y tiene acceso a Internet, 43% más que en nuestro país. En temas educativos, aproximadamente el 24% de la población entre 25 y 54 años, tiene un grado universitario; en México el 17% lo tiene. En Islandia, hace más de 100 años se le permitió el voto a mujer; más de 30 años de ventaja contra México. Los periodos de maternidad y paternidad, son ambos de 90 días para los ciudadanos del país nórdico. En contra parte, el periodo de maternidad en México es de 84 días para la mujer y 5 días de paternidad para los hombres. En su historia, 2 mujeres han llegado a ser jefas de estado, mientras que en México aún ninguna.[1]

Inclusive las dinámicas familiares son importantes de analizar. En promedio las mujeres en Islandia se casan hasta los 28 años; los hombres a los 30. A los 25 años solo el 14% de las mujeres están casadas; mientras que únicamente el 6% de los hombres. Las mujeres tienen su primer hijo a los 31 años y tienen entre uno y dos hijos en promedio. En el caso mexicano, las mujeres suelen casarse a los 23 años y los hombres a los 25. Aproximadamente el 50% de las mujeres está casada a la edad de 25, así como el 35% de los hombres. Las mujeres tienen su primer hijo a los 27 años y suelen tener entre 2 y 3 hijos.[2]

¿A qué voy con todo esto? Evidentemente Islandia tiene circunstancias favorables, que le permiten agilizar caminos hacia el progreso social y económico; es un país pequeño, con altos niveles de productividad, una larga historia en la ampliación sobre los derechos de la mujer, buenos niveles educativos, un acceso a Internet casi total, y dinámicas familiares particulares. Contemplando estas diferencias, surge la pregunta de cuál es la situación en México con respecto a la igualdad salarial de género. Les adelanto: no son buenas noticias.

En el Índice Global de Brecha de Género, elaborado por el Foro Económico Mundial, México ocupa el lugar 81 de 144. Sin embargo,  en el rubro de Participación y Oportunidades Económicas, México está en la posición 124, por debajo de países latinoamericanos como Venezuela, Nicaragua y Honduras, entre muchos otros. [3] Asimismo según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) nos encontramos por debajo de la media de los países miembros en cuanto a la brecha salarial de género.[4]

INDIC GLOBAL DE BRECHA DE GÉNERO

¿Esto qué quiere decir? Económicamente significa que existe una evidente discriminación hacia la mitad de nuestra fuerza laboral, provocando ineficiencias en la productividad. A su vez los incentivos económicos y laborales están mal direccionados; ocasionando un menor acceso al sector formal y una menor recaudación fiscal. La valoración económica de nuestro capital humano conlleva un factor de género; promoviendo menores niveles de participación educativa para las mujeres, al no haber oportunidades reales de crecimiento equitativo. Por tanto, nuestro potencial económico está diezmado. Una cuestión que en su conjunto no resulta lógica ni sostenible.

¿Qué necesita México para cerrar esta importante brecha, tal y como lo está logrando Islandia? En mi opinión dos cosas: “nivelar el terreno de juego” y una revaloración justa del trabajo de la mujer.

Por “nivelar el terreno de juego” me refiero a neutralizar todas las justificaciones por las cuales los salarios suelen verse discriminados. Por mencionar algunos, y basándome en las recomendaciones de la OCDE, el Estado podría promover: 1) el fortalecimiento el sistema educativo; 2) la profesionalización de los servicios de cuidados infantiles (mejorar el sistema de guarderías) y de adultos mayores; 3) la extensión en los periodos de maternidad y paternidad remunerados (obligatorio especialmente para los hombres); y 4) la implementación de leyes en contra de las barreras de género.

Posteriormente, es innegable la doble labor que realizan, en México, un alto porcentaje de las mujeres económicamente activas que son madres de familia. Según datos del INEGI, el 30% de los hogares mexicanos están encabezados por una mujer. Además, 43% de las mujeres con hijos son económicamente activas. Este valor agregado que generan las mujeres (formación de valores y carácter de los niños y jóvenes, la estabilidad familiar y el fortalecimiento de la estructura social) está definitivamente infravalorado social y económicamente. Así, la revaloración del trabajo de la mujer tiene que ser parte de la ecuación: sí o sí.

En México estamos todavía lejos de cerrar la brecha salarial de género. Las desventajas de este problema son muchas, mientras que los beneficios de eliminarlo son invaluables. Es momento de transformar cuestiones que parecerían tan simples como el abandono del tono burlón con que se dice “te ganó una mujer” y comenzar a decirlo con orgullo y objetividad. Solo entonces ganará la mujer y ganaremos todos.

Por: Pedro Casas-Alatriste Loperena.

 

Referencias:

[1] World Economic Forum, The Global Gender Gap Report 2017, Suiza. Disponible (en línea): http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2017.pdf

[2] op.cit.

[3] op.cit

[4] Base de datos de la OCDE. Disponible (en línea): http://www.oecd.org/gender/data/gender-wage-gap.htm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s